Las mil y una razones para mi exceso de peso


Jacqueline TrejoMi interés en este problema de salud cada dia más numeroso y complejo, surge de la necesidad de entenderlo a la luz de mis dos profesiones: nutrición y psicoanálisis.

Considero que ambas van de la mano, es decir, el incremento en el sobrepeso que actualmente enfrentamos es producto de múltiples factores entre los que se encuentran el cambio en los hábitos alimentarios, el cambio en los roles de cada uno de los miembros de la pareja, las tendencias hacia figuras cada vez mas esbeltas, mayores carencias afectivas, satisfacción inmediata de necesidades, influencia de otras culturas, falta de control de impulsos, etc.

Son tantos los factores que determinan el peso que hoy en dia mantener un régimen alimenticio sano se ha convertido en una meta cada vez más difícil de alcanzar.

Si preguntáramos a alguien con sobrepeso que ha intentado numerosas dietas tal vez nos diría:

  • Es que no me gusta lo que puedo comer
  • Todo el tiempo tengo hambre
  • Me siento angustiada
  • Estoy de mal humor
  • No he bajado ni un gramo
  • Me siento triste si no como
  • No me puedo controlar
Si nos detuviéramos a reflexionar sobre cada una de estas respuestas comprenderíamos que cada una de ellas tiene un significado en nuestra vida mas profundo y es finalmente la comprensión de este significado lo que facilita o impide el mantenimiento de un peso saludable.

En el fondo comer sin limites implica gratificarnos sin limites, significa dar rienda suelta a un impulso cargado mas de agresión que de libido.

¿Se preguntarán por que de agresión?

Cuando comemos más de lo que nuestro cuerpo necesita, podemos decir que existe una razón de fondo para ello.

Tal vez nos sintamos tristes, ansioso, contentos, enojados, cansados, sedientos, aburridos, vacíos, frustrados, etc.

Generalmente no se reconocen dichos sentimientos ocultos tras nuestro deseo de comer, sin embargo, sabemos que nuestra conducta esta determinada por algo en particular.

Si pensamos en todo lo que alimento significa nos reemitiríamos a nuestros primeros años de vida donde el alimento y la madre eran uno solo, y nos daban primero leche, pero junto con ella estaba el abrazo materno, el acuno, el arrullo, las palabras, los susurros...

Cuando crecemos, los alimentos ricos preparados por la madre se relacionan con sentirnos queridos, valorados, especiales, lo que serian otras formas de ser abrazados y queridos.

Una buena comida puede hacernos ver la vida con otros ojos, al menos por un rato no ¿?

Cuantas veces calmaron nuestro llanto con un pecho, una botella de leche, con un dulce o una paleta...

En fin la comida y la vida del ser humano guardan un estrecho vínculo que inicia con la vida y no termina sino hasta nuestra muerte.

La comida es algo que requerimos 3, 4 o 5 veces al DIA los 356 días del año durante el tiempo que vivimos.

El comer y los alimentos están cargados de sensaciones afectivas tanto positivas como negativas. A través del comer festejamos, disfrutamos la compañía de los otros, damos y recibimos, pero es también una forma mas de destruir y atacar nuestro propio cuerpo, de darle solamente una respuesta a una multiplicidad de necesidades, de convertirnos en nuestro propio verdugo frente a un cuerpo victima de nosotros mismos.

Podríamos pensar que el comer en exceso tiene un significado que en el acto de comer no podemos diferenciar, pero que es sin duda cuando ya hemos comido la expresión de una necesidad afectiva que clama por ser escuchada y satisfecha.

Y como en realidad no era alimento lo que necesitábamos, seguimos comiendo más y más sin saciarnos y es entonces cuando empezamos a acumular kilogramos de más.

Comer puede ser la expresión de rabia que al no poder ser manifestada la volcamos contra nosotros mismos y finalmente terminamos agrediéndonos sin canalizar asertivamente esa rabia contenida.

Comer y acumular puede ser la manera de no sentirnos vacíos, mientras mas lleno estoy por fuera menos siento mi vació interno, al menos estoy lleno de comida por todos lados.

Dar a luz y no perder los kilos ganados durante el embarazo, podría significar la dificultad para separarnos del nuevo ser, seria una negación del nacimiento y el mantenimiento artificial de una simbiosis, ante la amenaza de sentir lo que se vive como un gran perdida, debida a las propias carencias, imaginariamente resuelta ante la presencia del otro pero revivida continuamente ante la amenaza de separación.

Comer y calmar la tristeza mediante alimentos ricos en carbohidratos, es una manera inmediata de producir endorfinas y recuperara la sensación de bienestar y plenitud como cuando estábamos con mama. El consumo indiscriminado de carbohidratos conduce a un problema adictivo y también compulsivo, pues nunca será suficiente y siempre querremos más.

Para calmar la angustia incorporamos alimentos tratando de disipar esa sensación de expectativa temerosa ante algún evento real o fantaseado. Hacerlo seria atribuirle un poder mágico y absoluto al alimento-madre, seria como perder de vista sus grandes limitaciones.

Comer ante la amenaza real o fantaseada de la perdida de un ser querido, seria una forma de retener al otro, de incorporarlo, frente a la sensación de quedar despojado y vació con su ausencia. Aquí la pregunta seria ¿Es entonces el otro mas impórtate que yo mismo?

Si resumiéramos pensando porque es el sobrepeso, me atrevería a plantear la siguiente hipótesis: El grado en que los alimentos están vinculados con el manejo de los afectos determina su uso o abuso a favor o en contra de nuestra salud.

En otras palabras, en la medida en que alimento y madre constituyen una unidad, en esa medida es en la que nos vinculamos a ellos y a ella predominantemente de una manera agresiva o libidinal.

Para concluir quisiera agregar que la falta de diferenciación en cuanto a lo que sentimos, es decir, en cuanto a si estamos tristes, enojados, contentos, angustiados, estresados, etc. Es un factor que influye de manera importante en nuestro comportamiento frente a las cantidades y los tipos de alimentos que comemos cada dia. Si no sabemos lo que sentimos y todo lo resolvemos comiendo el resultado será...

Jackeline Trejo
Psicoanalista y Nutrióloga
Tel.: 5534 3789

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