¿Cuándo buscar ayuda psicológica para su hija/hijo?


Dra. Lourdes de NovaLos padres son usualmente los primeros en reconocer cuando un hijo tiene un problema emocional o de comportamiento.  Aún así, la decisión de buscar ayuda o consejo profesional puede ser difícil y dolorosa, pues, en muchas ocasiones, es complicado saber en qué momento esto es realmente necesario.    Uno se resiste quizás porque considera que no le van a decir nada nuevo, o que en caso de hacerlo será cómo poner en entredicho su capacidad, como padre o adulto, de resolver determinado problema.     

Sin embargo, pedir ayuda, no sólo como padre, sino también desde cualquier rol o situación que la vida nos plantee, es una actitud de lo más madura y consciente, propia de alguien que usa su decisión y los medios que están a su alcance para afrontar determinada problemática.    Muchas veces no sabemos si es suficiente o no lo que nos está ocurriendo, a nosotros o a nuestros hijos, como para consultar a un especialista.    Ese punto o límite es algo totalmente individual y subjetivo, que queda marcado de forma distinta por cada persona. 

Sin embargo, hay situaciones objetivas generales, que indican la necesidad de hacerlo:

  • Siente que las cosas le superan como padre/madre.
  • Su hijo es caprichoso y no sigue las pautas que usted le indica.
  • La relación conyugal se ha tornado pobre y no hay un buen clima afectivo.
  • Ud. ha vivido o está viviendo una crisis importante en la familia: pérdida del trabajo, mudanza de vivienda, cambio de escuela, muerte de un familiar o alguien allegado, una enfermedad grave, separación de su pareja, etc.
  • Su hijo tiene problemas en la escuela.
  • Su hijo tiene malas relaciones con sus compañeros.
  • Ud. castiga a sus hijos física y/o emocionalmente.
  • Su hijo le castiga a Ud. física o emocionalmente.
  • Su hijo es demasiado activo e inquieto.
  • Su hijo está deprimido, ha perdido interés por la vida o ha intentado suicidarse.
  • La conducta, personalidad y amistades del niño han cambiado de forma drástica; quizás exista un problema de alcoholismo o drogas.
  • Ud. no se siente capaz o con fuerzas para encarar determinado problema.

A continuación se describen algunas señales específicas indicativas de que una evaluación por un psicólogo de niños y adolescentes y posterior terapia psicológica puede ser de gran ayuda.

 En el caso de los hijos(as)  pre-adolescentes y adolescentes:

  • Baja de calificaciones, a pesar de hacer un esfuerzo notable, cambios marcados en el comportamiento dentro de la escuela y negativa para asistir a la misma.
  • Dificultad para enfrentarse a los problemas, situaciones o actividades diarias.
  • Muchas quejas físicas y cambios significativos en hábitos de dormir o alimenticios.
  • Estado depresivo manifestado por un estado de ánimo y actitud persistentemente negativa, con frecuencia acompañada de pobre apetito, dificultad en el dormir e ideas relacionadas con la muerte.
  • Abuso de drogas o de alcohol.
  • Miedo intenso a tornarse obeso sin tomar en cuenta su verdadero peso en la actualidad, vomitar los alimentos o restringir la comida.
  • Amenazas de hacerse daño a si mismo o hacerle daño a otros.
  • Comportamiento de infligirse heridas o autodestructivo.
  • Arranques frecuentes de ira y agresión.
  • Amenazas de irse del hogar.
  • Violación persistente de los derechos de otras personas de forma agresiva o no agresiva; reto a la autoridad, robos dentro de casa o vandalismo.
  • Pensamientos y sentimientos extraños, comportamiento poco usual.

Recuerde siempre que el profesional está ahí para ayudarle, no para juzgar sus actitudes y comportamientos, y que su función no va a ser recriminatoria pues no se trata de un juez moral.   Alguien, especializado en el tema, y que puede valorar desde fuera lo que a Ud. y a su familia le está ocurriendo, será quien le pueda ofrecer más elementos para afrontar la situación que le preocupa.

Dra. Lourdes de Nova
Psicoanalista
Tel: 5536 4471

Todos los derechos reservados, Jaime Castrellón 2005-2009